<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>eba</title>
	<atom:link href="http://www.eba-asociacion.org/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.eba-asociacion.org</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 14 Jun 2011 17:05:02 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
		<item>
		<title>Anorexia y pubertad. Francisco Burgos</title>
		<link>http://www.eba-asociacion.org/anorexia-y-pubertad-francisco-burgos/</link>
		<comments>http://www.eba-asociacion.org/anorexia-y-pubertad-francisco-burgos/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 14 Jun 2011 17:02:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Anorexia y bulimia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eba-asociacion.org/?p=303</guid>
		<description><![CDATA[Anorexia y pubertad ¿crecer no está de moda? Francisco Burgos Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, mayo de 2011 INTRODUCCIÓN Les agradezco en primer lugar su asistencia, el hecho de que estén esta tarde con nosotros. El título &#8230; <a class="more-link" href="http://www.eba-asociacion.org/anorexia-y-pubertad-francisco-burgos/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="color: #800080;">Anorexia y pubertad<br />
¿crecer no está de moda?</span></strong><br />
<strong></strong>Francisco Burgos<br />
Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, mayo de 2011</p>
<p>INTRODUCCIÓN<br />
Les agradezco en primer lugar su asistencia, el hecho de que estén esta tarde con nosotros. El título de esta charla que desarrollaré a continuación, intenta indagar sobre los denominados trastornos de la conducta alimentaria y su aparición en un momento de la vida de las personas en las que está en juego ciertas decisiones subjetivas. No obviamos que en la sociedad occidental actual, esto puede pasar desapercibido por la hipertemporalidad del desarrollo adolescente y por la generalización de la descreencia. Esto hace de la pubertad un momento, si se quiere, más difícil ya que se diluye lo que se espera del sujeto en su “acceso a la sociedad de los adultos”, lo que conocemos como crecer.</p>
<p>DEFINICIÓN<br />
La palabra pubertad aparece en la lengua castellana en el 1737, proveniente del latín pubertas, -atis y éste a su vez de pubis, tomado del latín tardío pubis que significa ‘vello viril’, ‘bajo vientre’.<br />
La definición que da el diccionario de la Real Academia Española (RAE) es: Primera fase de la adolescencia, en la cual se producen las modificaciones propias del paso de la infancia a la edad adulta. No es por tanto una definición concreta ya que mezcla dos términos de distinta consideración, pubertad y adolescencia, siendo la adolescencia una terminología de lo social. En el diccionario etimológico de Corominas nos aclaran para éste último término su procedencia del latín crecer o bien juventud. La adolescencia es según el RAE: Edad que sucede a la niñez y que transcurre desde la pubertad hasta el completo desarrollo del organismo. Aquí por el contrario nos encontramos con una definición mejor orientada, según nuestro uso.</p>
<p>LA PUBERTAD<br />
Cuando usamos la palabra pubertad hacemos referencia fundamentalmente a un fenómeno biológico de tipo madurativo, aquel que va a dar paso a un proceso sociológico, la adolescencia. Pues bien, en la pubertad tomándola exclusivamente desde esta perspectiva biológica se aprecian dos características básicas:<br />
1.	Un aumento de las hormonas sexuales.<br />
2.	Un cambio drástico y dramático en el cuerpo y por tanto en la imagen corporal.<br />
Es evidente que una cuestión como esta tiene su incidencia emocional, por lo que añadiremos que este cambio fundamental de tipo biológico tiene su correlato emocional. Las investigaciones más recientes nos aclaran que en la pubertad las alteraciones de índole emocional se inician con los cambios hormonales y suelen iniciarse previamente a la modificación de la imagen del cuerpo. Es decir, cuando evaluamos los cambios que se observan junto al desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, lo que sorprende es que lo emocional está más relacionado con los cambios hormonales, es decir, se observan antes de que aparezcan los cambios corporales “evidentes”; aquellos que forman parte de la nueva imagen especular del cuerpo, la imagen externa del cuerpo. Otro tema es la imagen que uno tiene de sí mismo, la interpretación (o la internalización) de la imagen que nos devuelve el espejo.</p>
<p>Llama la atención de los científicos la presencia de trastornos para los que la pubertad parece tener un papel importante. En lo que nos interesa a nosotros y estamos desarrollando hoy, la patología de la conducta alimentaria, es curioso que los estudios de genética gemelar, en los que se intenta observar las posibles influencias genéticas en su desarrollo, se ha llegado a la conclusión de que hay ciertas diferencias según si los trastornos aparecen antes o después de la pubertad, teniendo, dicen, cierta posibilidad de influencia genética, lo que denominaríamos predisposición, cuando se inician después de la pubertad y no en los que su inicio es anterior a esta edad. Otro tema son los estudios sobre la precocidad o el retardo de la pubertad, pero no forman parte de esta charla, sólo anticiparles que se relacionan con la edad y el género y que las más afectadas son las chicas con pubertad precoz (esto se explica no sólo por los denominados factores predisponentes de riesgo sino también por las consecuencias psicosociales que puede generar sobre todo respecto al grupo de los de su edad).</p>
<p>En la pubertad nos encontramos con lo cultural o mejor dicho lo social y el grupo. Hablamos entonces de adolescencia, pero notamos que las necesidades afiliativas de incluirse en lo grupal (en el marco de lo vincular) se inician en la edad prepuberal. El amor, la amistad, la aceptación por el grupo, la identificación al grupo; cada uno de los cuales tiene su propia estética… Hay una búsqueda de la aprobación por los semejantes, alienación a un discurso que lo pone en serie con otros. Es también la época de las rebeldías y, como no, de los retos, que varían en los distintos tiempos. Son propias del tiempo actual, según pienso, drogarse, estéticas físicas extremas (como raparse). Así mismo el uso del cuerpo como superficie de escritura, en el que se dibuja una anatomía distinta con los tatuajes, o como una superficie para agujerear, hablo del piercing que sigue siendo un modo de identificación en cuanto que equipara a chicos y chicas borrando lo que los distingue, es pues una manera en la que se apacigua la angustia de la diferencia (la diferencia sexual).</p>
<p>Para la psicología desde Freud la pubertad es lo que sucede al período conocido como de latencia, es el tiempo donde aparecen los cambios que conducen a la conformación definitiva de la sexualidad. Él distinguía dos signos:<br />
1.	el anímico con una tensión que aumenta y que genera cada vez más displacer<br />
2.	y el signo somático, que no es otra cosa que el cuerpo y sus cambios.</p>
<p>Podríamos decir que la pubertad es un período crucial de la vida en el que parece que se conjugan la naturaleza y el cuerpo, sin mediadores, como sería en el caso del instinto para los animales, instinto que aclara y fija las pautas dentro de la especie. Se trata para los hombres y las mujeres del empuje biológico, pero no sólo de éste sino también de lo que se denomina el empuje discursivo o de la palabra, esto es lo que la sociedad (el Otro social) dice sobre la pubertad y en este sentido cambia con la propia sociedad. Hay un cierto saber que los púberes no tienen, que falta, un saber sobre el cuerpo sexuado y lo que implica de asunción de la propia sexualidad, es decir un saber sobre el encuentro con el otro sexo. No hay por lo tanto un saber sobre la condición sexuada, pero todo discurso alrededor del púber le indica que algo tiene que hacer a partir de su asunción como sexuado. Esto abre la puerta a la invención en los encuentros, el joven tiene que poder inventar su manera particular de encuentro.</p>
<p>Para no alargarnos podríamos resumir diciendo que es un tiempo, el de la pubertad, en el que nos encontramos con un gran número de preguntas, pero a la vez y de manera inversamente proporcional es un tiempo de pocas respuestas.</p>
<p>Antes de continuar con el tema de la anorexia, quería trasmitirles que hay que tomarse en serio la pubertad, sabiendo que es un momento importante en el que se llevan a cabo algunos anudamientos pero también pueden sucederse lo contrario, por tanto es un momento de la vida en el cual pueden ocurrir algunos desanudamientos y éstos no sin un gran sufrimiento. Es por ello que ya Rousseau denominó a este período como crítico, como una crisis. Tiempo de la pubertad, por tanto, que nos puede desconcertar a todos, a todos los que estamos cerca de ellos, padres, educadores, maestros, profesionales de la salud&#8230; y cómo no, a ellos mismos.</p>
<p>Pienso que para nosotros como terapeutas que trabajamos con púberes es importante que estemos atentos a favorecer las invenciones propias, sus respuestas a las preguntas, aquellas que le van a permitir realizar las elecciones que irán marcando el sentido de la vida de cada uno de ellos.</p>
<p>LAS ANOREXIAS EN ESTAS ETAPAS DE LA VIDA<br />
Sabemos, las estadísticas así nos lo indican, que el momento de emergencia de las anorexias (igual pasa con las bulimias) coincide con el pasaje por la edad puberal y adolescente, incluso prepuberal (con picos de frecuencia a los 14 años y medio y a los 18 años), aunque se nos informa que en aproximadamente un 10% de quienes la padecen se presenta incluso antes de los 10 años, con tendencia a ir aumentando su incidencia y prevalencia en estas edades tempranas. Tal como hemos intentado explicar anteriormente, la edad puberal junto con la adolescencia son un momento de la vida que resulta esencial a propósito de la relación que va a establecer el sujeto con lo que emerge de lo pulsional, entendiéndolo como lo que emerge desde las transformaciones puberales en el cuerpo.<br />
Cuando hablamos de anorexia, lo hacemos siempre en plural las anorexias, para remarcar que en cada persona no es la misma cosa, hay evidentemente cuestiones comunes pero también hay singularidades. Si tomamos por ejemplo de que manera y en que circunstancias hace su aparición un cuadro clínico de anorexia en una persona, podremos verificarlo.<br />
La anorexia infantil tiene ciertas peculiaridades ya que, dada la edad del paciente, el retraso en el crecimiento y la frecuente gravedad del cuadro constituyen una mayor preocupación desde el punto de vista médico. Además de la distinción entre anorexias infantiles y anorexias de la adolescencia hay que diferenciar aquellas que aparecen al inicio de la pubertad (con los primeros signos de esta etapa, pero antes de la menarca hablando en el caso de las mujeres) de las verdaderas anorexias prepuberales que se manifiestan antes de cualquier signo de pubertad durante la fase de latencia. Desde la perspectiva médica, las que se inician durante o inmediatamente previas al desencadenamiento puberal suelen tener una clínica de evolución clásica, aquella que se puede leer en los manuales clasificatorios de salud mental y que tienen en general un buen pronóstico. Es de éstas, las que aparecen como síntoma de la pubertad, de las que pienso la pertinencia del tema que estamos desarrollando aquí, la dificultad de crecer. Se puede releer lo relativo a la pubertad.<br />
ALGUNAS DIFERENCIAS ENTRE ANOREXIAS INFANTILES Y DE LAS ADOLESCENCIAS<br />
Las principales características de las anorexias en la infancia son: una proporción varones/niñas elevada respecto del trastorno en la pubertad o en la adolescencia, el retraso del crecimiento, como habíamos apuntado, y la presentación en un contexto depresivo o en el seno de una relación con los padres compleja. No se encuentra la clásica distorsión de la imagen corporal ni el sometimiento a una imagen ideal que se observan en las anorexias de comienzo en la pubertad y adolescencia. En las anorexias infantiles se manifiesta de manera patente el conflicto del sujeto con sus padres (otro parental), quedando a mayor distancia de la posible influencia de tipo epidémico que se le supone a la moda o bien a la meta de adelgazarse. Su mundo, por el contrario, lo constituyen las figuras de apego, de vinculación primaria; todavía no se han internalizado ciertos ideales. Para algunos autores esto podría explicar el hecho de que el porcentaje de varones afectados sea mayor en las anorexias infantiles o prepuberales. Las anorexias infantiles escapan a la lógica de ideales impuestos socialmente de una imagen corporal y no hace distinción de sexos, lo cual evidencia el conflicto de separación con el otro parental que es la base de su patogenia.<br />
En las anorexias de la pubertad y de la adolescencia (momento de los cambios corporales) el conflicto se encuentra en la constitución de la persona como sujeto deseante, que se hace cargo de su propio deseo, esto puede generar una gran angustia y así se posibilita la aparición de una fenomenología que implica lo corporal, con la presencia de rechazo de las curvas, de las formas femeninas, horror a engordar, inclinación hacia la delgadez sin formas, el retraso en la aparición de la menarca… con lo cual en su tratamiento deberían interrogarse las relaciones con los otros, los afectos (sentimientos) y las organizaciones fantasmáticas que tuvieron lugar durante la primera infancia.<br />
Según Lacan, las dos operaciones fundamentales para que el ser humano devenga sujeto (sujeto de discurso, de deseo, de destino propio) son la alienación y la separación. En la alienación se trata de la relación del sujeto con el Otro de la demanda, es decir, es la operación (subjetiva) por la que todo el mundo se adscribe a la (estructura de la) cultura, a la ley, al lenguaje (a su estructura); lenguaje que precede al nacimiento y al que el sujeto se aliena. Queda pegado a lo que se dice de él. La separación define la relación del sujeto con el Otro del deseo: el sujeto debe operar con su propia falta para separarse del Otro y poder maniobrar con su propio deseo. Deja de ser el objeto de deseo del Otro y pasa de objeto a sujeto. En los trastornos anoréxicos y bulímicos generalmente aparece una dificultad en la operación de separación, dificultad que aparece tanto en la anorexia infantil como en la puberal y que suele nombrarse, en el lenguaje común, como que no quiere crecer, que quiere seguir siendo un sujeto infantil, un sujeto pegado a los cuidados del otro materno. En este punto la palabra moda adquiere un sentido distinto al que suele ser frecuente cuando leemos sobre pubertad, adolescencia y trastornos de la conducta alimentaria, podríamos plantearlo así: ¿está de moda no crecer?</p>
<h5><span style="color: #800080;">Se permite la reproducción citando la procedencia o incluyendo un enlace a este sitio</span></h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eba-asociacion.org/anorexia-y-pubertad-francisco-burgos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Cómo convivir con la fibromialgia? Francisco Burgos</title>
		<link>http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfcomo-convivir-con-la-fibromialgia-francisco-burgos/</link>
		<comments>http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfcomo-convivir-con-la-fibromialgia-francisco-burgos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Feb 2011 19:03:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fibromialgia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eba-asociacion.org/?p=259</guid>
		<description><![CDATA[¿Cómo convivir con la fibromialgia? El pequeño grupo monosintomático: una posibilidad para atenuar el dolor Francisco Burgos Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, en marzo de 2007 INTRODUCCIÓN Hoy vamos a hablar de la vertiente que la salud &#8230; <a class="more-link" href="http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfcomo-convivir-con-la-fibromialgia-francisco-burgos/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="color: #800080;">¿Cómo convivir con la fibromialgia?<br />
El pequeño grupo monosintomático: una posibilidad para atenuar el dolor</span></strong><br />
Francisco Burgos</p>
<h5><span style="color: #800080;">Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, en marzo de 2007</span></h5>
<p>INTRODUCCIÓN</p>
<p>Hoy vamos a hablar de la vertiente que la salud mental, la psicología y la psiquiatría pueden ofertar a una enfermedad como la que nos convoca. Por lo que dejamos para otros espacios las cuestiones físicas y los últimos hitos en la investigación y las ofertas de todo tipo de tratamientos médicos y quirúrgicos, que las hay, dado que todavía no existe uno realmente efectivo.</p>
<p>Vuelvo a tomar el título de la anterior charla ¿<em>Cómo convivir con la fibromialgia</em>? Porque, tal como decíamos, hasta el momento actual no disponemos de un tratamiento eficaz y resolutivo; por lo que nos encontramos frente a una enfermedad con una tendencia a la cronicidad, desde el punto de vista de la evolución temporal, de este modo se hace indispensable hacerse cargo y plantearse qué tipo de convivencia es la que uno está dispuesto a elegir.</p>
<p>Si la mayoría de los denominados nuevos síntomas (modernos) tienen como característica una cierta molestia en los otros y una petición de ayuda que no nace del paciente sino de los que le circundan, la FIBROMIALGIA es una excepción. La demanda en este caso sí parte del paciente y es firme en su dimensión de curarse, en la perspectiva de “Dr. quiero que desaparezca esto que me pasa, quíteme al menos el dolor”.</p>
<p>Hoy estamos nuevamente aquí en “La Casa Elizalde” para intentar abrir con ustedes un espacio al diálogo sobre este dolor y sus consecuencias. Proponer una conversación que lo haga, al menos, decíamos un poco más <em>comprensible</em>, hoy decimos que ayude a <em>atenuarlo</em>, que lo saque de su aislamiento, de su soledad y que le permita hacer lazo, y esa es una de las principales indicaciones de los grupos monosintomáticos, como veremos después.</p>
<p><strong>ACERCA DE LA FIBROMIALGIA</strong></p>
<p>Para la medicina la fibromialgia es un cuadro de dolor crónico, extendido por el cuerpo, con una serie de puntos anatómicos dolorosos fundamentales, denominados “puntos gatillo”, son zonas de componentes fibromusculares. El nombre de fibromialgia así lo indica, <em>dolor de la fibra muscular, </em>debe tener al menos una duración de 3 meses, puede llegar a ser muy invalidante y puede cursar con temporadas de una mejor respuesta del cuerpo.</p>
<p>Se trata de un cuadro clínico en el que predomina el dolor músculo-esquelético en distintas zonas del cuerpo, como venimos diciendo, de preferencia la parte posterior del cuello y los hombros. Se suele acompañar de alteraciones en el movimiento, de preferencia matinal, aumento de la fatiga con o sin esfuerzo y dificultades en la conciliación y mantenimiento del sueño.</p>
<p>El diagnóstico se realiza por el dolor que se genera a la presión con los dedos en distintas partes del cuerpo, principalmente las de las grandes articulaciones.</p>
<p><strong>FALLA EPISTEMOSOMÁTICA</strong></p>
<p>Pero hoy en lugar de seguir por este camino del diagnóstico que ya recorrimos en la anterior charla, me gustaría introducir un concepto que suena extraño y que voy a intentar hacer un poco más comprensible, sobre todo para mí mismo: la falla epistemosomática, porque la fibromialgia nos puede ayudar a entender esta palabra, epístemosomática que es fruto de la condensación de otras dos: <em>soma</em> o cuerpo y <em>epístemos</em> o saber.</p>
<p>¿Qué quiere decir esta “falla”, eso que no encaja entre el saber y el cuerpo?</p>
<p>La fibromialgia nos enseña que lo que está afectado es el cuerpo, afectado de dolor, pero el dolor del que testimonian las pacientes es un dolor físico, no es un dolor “inventado”. A pesar de esto nos encontramos con que no todo el dolor es posible tratarlo con lo que la ciencia produce, siempre hay algo que se le escapa y es en este sentido que las personas con fibromialgia nos pueden ir enseñando a través de sus relatos sobre esta “falla” que existe entre el saber científico y lo que le pasa al cuerpo.</p>
<p>Cuando el cuerpo duele, en ese dolor hay un componente que va más allá del cuerpo como organismo, muchas veces están afectadas otras cuestiones, algunas relacionadas con el ambiente que nos rodea, es por donde se cuela algo de esta falla. Porque hay dolor corporal, pero también hay lo que denominamos dolor moral o psíquico.</p>
<p>No es casual que mañana en el Colegio de Médicos de Barcelona se celebre el tercer foro sobre salut y que el tema elegido sea acerca del dolor, bajo el título: <em>“La batalla contra el dolor: combatirlo para convivir con el”</em>, con una ponencia específica sobre la fibromialgia como un dolor que lo engloba todo, un dolor “globalizado”, siendo una de las perspectivas que toman la que venimos trabajando desde este curso, <em>cómo convivir</em>, a esto lo llaman: el tratamiento social del dolor.</p>
<p>Es por esta “falla” que se abre por donde nosotros podemos apelar a otra episteme, no la de la ciencia, sino la del sujeto, la del sujeto que viene a la consulta para contarnos sobre su dolor y que puede, a partir del tratamiento, ir desarrollando y desplegando su relato acerca de su vida y por lo tanto su saber sobre sí mismo, aquél que nos puede dar alguna pista para que con ese “<em>corpus de saber</em>” construido a lo largo de sus sesiones, estemos más cerca de comprender y de resolver la relación con ese dolor.</p>
<p>Los pacientes diagnosticados de fibromialgia exponen la falla en el saber de la medicina con respecto al cuerpo, pagando, eso sí, un alto precio.</p>
<p>De alguna manera podemos aventurar que el saber científico nunca podrá hacerse cargo de todo lo que ocurre en el cuerpo, una parte pertenece a la dimensión de lo intratable y es aquí donde los grupos pueden tener un papel importante, en lo que implican de hacerla circular entre personas que tienen algo en común, han compartido y comparten: <em>la experiencia dolorosa y lo que cada uno fue encontrando como solución propia para amortiguarlo</em>.</p>
<p><strong>LA “ERRANCIA” FIBROMIALGICA</strong></p>
<p>En general, los pacientes fibromiálgicos deambulan por el sistema sanitario sin encontrar un camino adecuado que les ayude a resolver la encrucijada en que les ha colocado su enfermedad. Suelen ser mujeres que llevan muchos años, algunas más de 20 con este padecimiento. Se encuentran, en muchas ocasiones, con un sistema sanitario que no entiende su dolor, lo que hace que sea vivenciado como hostil.</p>
<p>Hoy hay cada vez más y mejores métodos que facilitan el diagnóstico según los criterios establecidos, pero no ocurre lo mismo a la hora de encontrar tratamientos eficaces.</p>
<p>El médico de hoy, el médico -tecnocientífico-, es conducido a aplicar con criterios de eficiencia su saber a los cuerpos enfermos y olvidar la verdadera demanda que funda la función del médico, que es la demanda que parte de las palabras de aquel que sufre. El médico debe saber que su eficacia no está solamente en el saber de la ciencia médica y que su figura clínica, su arte, su competencia, su arsenal terapéutico fracasa frente a estos enfermos, que de manera extraña reaccionan mal a los tratamientos de que se dispone.</p>
<p>Lacan lo que viene a plantear es que el médico no se olvide que detrás de cada persona enferma hay un sujeto.</p>
<p><strong>LOS PEQUEÑOS GRUPOS MONOSINTOMATICOS</strong></p>
<p>Tal como los conocemos tienen su origen cercano en Italia con Massimo Recalcati, aunque son más antiguos si pensamos en otras patologías. De los que hablamos aquí son grupos que tienen siempre una conducción por un psicólogo o psicoterapeuta, a diferencia de algunos basados en la ayuda al otro con patología similar.</p>
<p>¿Por qué el grupo?</p>
<p>Si a lo largo del recorrido que hemos hecho destacamos algo, sería la posibilidad de tomar la palabra y dar cuenta de lo que nos pasa. En primer lugar se trata de construir la historia del malestar, aquella que particulariza el dolor que cada uno siente y que le permite trasmitir a los otros su vivencia, porque en el mismo acto de hablarle a los otros se habla a si mismo, de manera que su posición de sujeto frente a lo que relata puede modificarse. Se trata por tanto de comprenderse y de darse a comprender, así algo en el dolor puede cambiar. No es lo mismo sentir el dolor en solitario o sentirlo cuando uno está verdaderamente en contacto con los otros.</p>
<p>El dolor como tal, en tanto necesita que se diga, introduce una relación con el otro, sea el médico, el familiar, el amigo, el psicólogo, etc. Esta relación que denominaremos “<em>llamado al otro</em>” puede establecerse de modos distintos, pero de lo que se trata es de no renunciar a la aparición de lo particular. Sabemos que este “llamado” implica una paradoja, una contradicción ya que la vivencia de dolor es una situación de gran soledad, es muy complejo que el otro pueda saber, si no es por la aproximación de una experiencia similar. No obstante tenemos un instrumento que nos permite establecer la relación con otros para contrarrestar esta soledad, la palabra, es evidente que la palabra no va a terminar de resolver por sí misma la situación, pero es una buena manera para dar a conocer aquello que nos pasa, comunicar aquello que sentimos.</p>
<p>¿De qué otra manera sería posible hacer existir al sujeto que hay detrás de un dolor crónico como es el que testimonia quien padece de fibromialgia?</p>
<p>No se trata de desaparecer detrás de un diagnóstico, “soy fibromiálgico”, no se trata de quedar anclado a un diagnóstico, no se trata de invalidarse tras un diagnóstico, etc. De lo que se trata es de cómo seguir construyendo la propia vida más allá del diagnóstico con el que cada uno tenga que tratar su dificultad de existir.</p>
<p>El grupo monosintomático permite que cada persona que sufre una enfermedad, en este mundo actual de las especializaciones, pueda contrarrestar la inercia a la soledad que todo dolor crónico introduce en su vida. Le da la opción de historizar su sufrimiento, de renovar su lazo social, poniendo su síntoma en el camino de la <em>comprensión,</em> primeramente de uno mismo y después de los otros que padecen, cada uno a su manera, de una sintomatología similar. Ayudar y dejarse ayudar son formas en las que no hay lugar para la incomprensión.</p>
<p>Una manera de transmitir, usando lo que es más propio de los seres humanos, la palabra en el grupo, lo que del dolor es lo más íntimo, que deja como opción “vivenciarlo” de una manera que no nos deje ni invalidados ante nuestra vida ni solitarios incomprendidos en una vertiente mortificante y mortífera.</p>
<p>Esto es lo que puede ofrecer un grupo terapéutico, que la comprensión bien entendida empieza por uno mismo.</p>
<h5><span style="color: #800080;">Se permite la reproducción citando la procedencia o incluyendo un enlace a este sitio</span></h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfcomo-convivir-con-la-fibromialgia-francisco-burgos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Cómo pensar hoy las necesidades de la infancia? Teresa Ballester</title>
		<link>http://www.eba-asociacion.org/como-pensar-las-dificultades-de-los-mas-pequenos-teresa-ballester/</link>
		<comments>http://www.eba-asociacion.org/como-pensar-las-dificultades-de-los-mas-pequenos-teresa-ballester/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 26 Jan 2011 20:51:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Infancia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eba-asociacion.org/?p=265</guid>
		<description><![CDATA[¿Cómo pensar hoy las necesidades de la infancia? Teresa Ballester Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, octubre de 2009 1.- Nuestro entorno El “como pensar” se refiere a lo difícil que resulta hoy, con nuestra vida acelerada, poder &#8230; <a class="more-link" href="http://www.eba-asociacion.org/como-pensar-las-dificultades-de-los-mas-pequenos-teresa-ballester/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="color: #800080;">¿Cómo pensar hoy las necesidades de la infancia?</span></strong><br />
<strong></strong>Teresa Ballester<br />
Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, octubre de 2009</p>
<p>1.- Nuestro entorno</p>
<p>El “<strong>como pensar</strong>” se refiere a lo difícil que resulta hoy, con nuestra vida acelerada, poder ejercer esta función de pensar tan necesaria para la reflexión y que ha de anteceder a la toma de decisiones.</p>
<p>Desde lo social, en nuestro ambiente cotidiano, todo nos empuja para que actuemos sin pensar, pero la responsabilidad de nuestros actos sigue siendo individual.</p>
<p>Una de las caracteristicas de nuestra actualidad son los <strong>cambios rápidos</strong>, y en esta rapidez se van perdiendo los modelos anteriores sin que los nuevos modelos de actuación tengan oportunidad de consolidarse por el tiempo, así nos encontramos que los <strong>vinculos</strong> se realizan con lazos muy frágiles que <strong>facilmente se desanudan</strong>.</p>
<p>Junto a estas caracteristicas de la actualidad que nos afectan a todos (educadores, maestros, profesores, padres y niños) nos encontramos con que en las instituciones educativas la convivencia se realiza en la <strong>variedad de culturas</strong>, y también por eso nos encontramos frente a <strong>variadas maneras</strong> de criar a los niños, de educarlos y de ejercer la paternidad.</p>
<p>Hoy el ideal social por excelencia, es conseguir <strong>ser feliz</strong>, son numerosos los estudios que miden la felicidad a partir del placer que se obtiene, como si placer y felicidad fueran sinónimos.</p>
<p>¿Y como vamos a conseguir el ideal de ser feliz?&#8230;.. El sistema de la economia responde: creando <strong>objetos de consumo</strong> que nos prometen la felicidad, objetos que a su vez caducan con más rapidez, de manera que lo nuevo dura menos tiempo como nuevo y nos lleva a un nuevo consumo. Cuando, ya convertidos en consumistas, <strong>tristes y solos</strong>, encontramos la propuesta del consumo de píldoras y tratamientos super rápidos para suprimir la tristeza, aunque ésta sea de lo más legítimo y vaya relacionada con los problemas familiares o sucesos vitales, la propuesta es suprimirla, como si vivir la tristeza fuera antagónico con la felicidad.</p>
<p>Trabajamos <strong>superápido</strong> y estresados con la finalidad de llegar a casa y desconectar, un dia menos para llegar al fin de semana y relajarnos. Casi no se tiene más objetivo, cada dia es para llegar al fin de semana, funcionando bajo el binomio estres relax. Debido al estres colocamos a los niños en un lugar inadecuado, y debido al relax los olvidamos en la sauna.</p>
<p>Se hace necsario recordar en este punto que la primera causa de mortaldad infantil son los accidentes en carretera y la segunda causa son los accidentes bajo la tutela familiar.</p>
<p>Aunque rapidez esté de moda, intentar parar el ritmo frenetico que cada uno lleva no es apostar por la vagancia o la falta de productividad.</p>
<p>Lo curioso es que todo esto nos pasa casi desapercibido y sin saber el porque, y aquí urge hacernos una pregunta, preguntarnos <strong>qué nos pasa</strong>, pues sino lo sabemos y no nos lo cuestionamos, ¿es que preferimos apasionarnos por la ignorancia?</p>
<p>Los efectos del entorno</p>
<p>Los efectos que sufrimos a nivel individual, son por <strong>la rapidez</strong> en la sucesión de los cambios que no nos da tiempo a comprenderlos y a poder <strong>asumirlos subjetivamente</strong>. Entonces cada uno, sientiendose desorientado y a veces confuso, busca sus soluciones de forma individual quedando en el aislamiento, y no logrando una comunicación autentica con los otros, uno llega a la idea de que cada uno va a lo suyo y <strong>decepcionado</strong> vive inmerso en el sentimiento de soledad.</p>
<p>Otro efecto de estos cambios rápidos es que los adultos nos vemos confrontados a <strong>definir</strong> nuestros <strong>roles</strong>, como trabajadores, como esposo o esposa, como ciudadanos, como padre y como madre.</p>
<p>El efecto del entorno en los niños</p>
<p>Los padres desean hoy que sus hijos sean <strong>felices, competentes</strong> y desde la gestación ya se les prepara para la productividad <strong>estimulandolos</strong> para que sean competentes y felices. Luego desde muy pequeños tendran la vida llena de <strong>actividades</strong> para que esten <strong>contentos y entretenidos</strong>. Todo ese gran esfuerzo que realizan los padres, a veces lejos de conseguir sus propósitos, produce en muchos casos un <strong>efecto contrario</strong>, los bebés hiperestimulados tardan más tiempo en descubrir sus manos, ayudados por el carrito de construcciones se ponen antes de pie y pierden la función de gatear. Tardan más tiempo en reconocer su cuerpo como propio. De más mayores se muestran <strong>insatisfechos</strong>, sin ambicionar demasiado nada y <strong>exigiendo</strong> todo; Si el único objetivo es que se lo pasen bien, con los objetos de consumo les llevamos a <strong>la saturación</strong>, (muchos niños dejan juguetes sin abrir, o solo abiertos), y esto lleva a que vivan en un estado de <strong>indiferencia</strong>, sin poder forjar ideales, en definitiva, sin tener una buena razón para vivir y para hacer las cosas, más allá de pasarlo bien. Ya en la escuela pronto les detectan el síntoma de deficit de atención con o sin hiperactividad. (fármacos)</p>
<p>Todos estos cambios y sus efectos influyen tanto en la concepción como en la crianza de los niños. Es el ambiente general del niño, el mismo en el que estamos inmersos todos.</p>
<p>Es importante tener presente y en cuenta estos cambios y sus efectos, ya que son los <strong>desafios</strong> con que los padres y profesionales nos enfrentamos hoy, para ejercer la crianza, la educación y la terapeutica de los mas pequeños.</p>
<p>Toda esta rapidez se <strong>contrapone a la constitución de la subjetividad</strong> que no sabe del tiempo cronológico. Aunque parezca dificil hay que conseguir <strong>una distancia que nos permita pensar y reflexionar</strong>.</p>
<p>Esta sería la primera necesidad del niño que nos llega hoy, que sus papás le hagan un lugar más allá de su habitación y de todos sus objetos, que le <strong>hagan un lugar en sus vidas</strong>.</p>
<p>2.- El niño que nos llega</p>
<p>Hoy en dia tenemos variadas formas de llegar a tener el hijo deseado. El ideal común en las parejas es como superar en la educación de sus hijos la que ellos recibieron de sus padres.</p>
<p>Las parejas se hacen buenos propositos y consultan toda la información que tienen a su alcance. Pero cuidado, pues ésta <strong>la información</strong> relacionada con los más pequeños indica que la <strong>salud y la alimentación</strong> son lo primordial y sin embargo lo que el padre y la madre han de saber es que <strong>no basta </strong>con cubrir las necesidades materiales de alimentarse y vestirse.</p>
<p>Más tarde toda la información dirigida a la adolescencia, va encaminada a la educación sexual, y podemos verificar hoy como hay más abortos en la adolescencia y más mamás adolescentes.</p>
<p>Lo importante <strong>para que el niño pueda</strong> desarrollarse, y <strong>humanizarse</strong> es que su familia, que para él es el único mundo posible, <strong>le transmita el deseo de vivir</strong> y le proporcione un lugar en su seno para que él pueda ir ocupando su posicion particular, aprendiendo a dar y a recibir y desde ahí enlazar con la vida.</p>
<p>Lo primero que necesita el niño para poder desarrollarse es <strong>ser deseado</strong>. En su nacimiento podemos ver <strong>el deseo</strong> en una especie de locura colectiva que emerge a su alrededor, que si tiene bonitos ojos, que si parece que rie, que si ya me conoce; esta es la locura que emerge del deseo del otro y es el deseo necesario para que el bebé capte que se le quiere de una forma especial.</p>
<p>Rodeados de esta alegria empiezan las primeras preguntas para los padres, ¿pecho o biberon?, ¿Cada tres horas o a la carta? Al bebé le da igual, él va a responder <strong>al amor</strong> que se le transmite a traves del alimento y los cuidados.</p>
<p>Con el bebé ya en casa, la vida de la pareja y <strong>el lugar</strong> que cada uno ocupaba cambia de forma radical. Los conflictos no aparecen abiertamente como conflictos sino que lo hacen en forma de “sensación de <strong>agobio</strong> y de insatisfacción”, y la experiencia de la vida familiar se va transformando en una carga dificil de sobrellevar.</p>
<p>Las recetas para ser buenos padres no existen, por mucha información que busquemos, fuera de casa no se encuentra como ha de ser un padre, una madre y un hijo, en cambio la experiencia de criar a un hijo puede ser un enriquecimiento personal.</p>
<p>Es necesario que la pareja se siente a <strong>pensar</strong> y reflexionar sobre <strong>la función</strong> que cada uno desempeña en su familia. Criar a un hijo era hasta no hace mucho tiempo cosa de mujeres. Las cosas van cambiando y vemos como los jóvenes padres realizan muchas actividades en la crianza del bebé, sin avergonzarse ni sentir dañada su masculinidad. Aunque la funcion del padre va más allá de eso, pues al bebé no le importa quien le cambie los pañales. Lo que el bebé necesita es que el adulto cumpla la función de ese <strong>gran otro</strong> que lo <strong>acoge en su deseo</strong>.</p>
<p>Esta función de <strong>gran otro</strong> es necesaria para el bebé ya que está totalmente indefenso, pero sigue siendo necesaria a lo largo de la vida, cuando el humano se encuentra en situaciones de <strong>dependencia y de indefensión</strong>.</p>
<p>3.- La madre o la funcion del deseo</p>
<p>La funcion materna y paterna no deben confundirse hoy con la madre y el padre fisicos y/o biológiocos pues son funciones que necesitan un adulto que las encarne, y es frecuente que en el primer tiempo de la vida del bebé, esta función sea encarnada por el padre y la madre, más adelante esta misma función estará encarnada en la guarderia, y posteriormente en las escuelas, en los centros sanitarios y finalmente en el geriatrico.</p>
<p>Volvamos a ver que pasa en toda mujer cuando va a esperar un hijo, ya sea por su propia gestación o por adopción, u otras modalidades. Esperar un hijo implica acercarse a la propia y <strong>lejana historia infantil</strong>, esperar un hijo es empezar a tener un sueño que tiene la mision de restablecer la unidad perdida.</p>
<p>¿Recuerdan el mito de andrógino o del origen del amor?:</p>
<p>En el origen, la unidad está en el andrógino: el ser que poseia las características de los dos sexos, que fué castigado por los dioses siendo dividido en dos, y desde entonces, condenados estos a la eterna falta de algo, hombres y mujeres buscaran su otra mitad, (su media naranja para sentirse completados.)</p>
<p>Esta tendencia a la unidad, a la complitud es la causa de profundos cambios psíquicos que la mujer experimenta durante la maternidad.</p>
<p>La madre se ensueña con sus fantasias de tener un hijo perfecto (la perfección en el niño será segun las carencias propias).</p>
<p>El bebé que se espera es el de la fantasia, éste nunca da problemas, se acopla perfectamente a la ensoñación y sirve a la propia satisfacción. Cuando se produce el nacimiento, la madre necesitará un tiempo para poder <strong>separarse de ese hijo imaginario</strong> que durante tanto tiempo restauraba su unidad perdida, para así poder <strong>acoger al bebé </strong>de carne y de hueso que aunque sano y hermoso, no coincide con el soñado; no es como ella, ni tampoco como ella lo habia imaginado.</p>
<p>Las dificultades en resolver esta separación del hijo imaginario son lo que dará lugar a lo que conocemos como depresión puerperal, en mayor o menor intensidad.</p>
<p>Un tiempo se hace necesario para que <strong>madre e hijo se vayan adoptando</strong>. Durante el tiempo de la adopción, distintos sentimientos, debido a ese proceso psiquico, embargan a la madre.</p>
<p>El niño no tiene otra manera de manifestar su malestar que a traves del llanto. La madre interpreta y va descifrando ese llanto, será porque tiene hambre, porque va sucio, y ahora no sé porque llora, y le va ofreciendo alimento y/o cuidados. En ese desciframiento, la madre se puede equivocar y darle más cuando ya está lleno, o retirarle cuando solo requiere una pausa; pero eso es normal, lo que más importa para la <strong>estructuración psiquica </strong>del bebé es que la madre, con esos cuidados, se dirige a él y le habla: son esas <strong>palabras</strong> llenas de ternura que le piden al niño que lo coma todo, las que hacen <strong>transmision del amor</strong> y del <strong>deseo de vida</strong>. Para el niño el acto de ser alimentado se transforma en un acto de amor y eso es necesario para que acepte el hecho de satisfacerse.</p>
<p>Muy pronto el bebé empieza a mostrar su diferencia con los otros ¿acepta, o rechaza el alimento?, ¿succiona desde el primer momento o necesita un tiempo? Esto por insignificante que nos parezca, nos habla ya de que cada bebe tiene una <strong>temporalidad distinta</strong>, y una <strong>diversidad de respuestas</strong>.</p>
<p>Este ofrecimiento de amor que la madre hace al niño, crea en él una nueva demanda: ahora, por medio del llanto, ya no pide solo comida, sino que <strong>pide el amor</strong> que recibe. Para que un dia el niño pueda llegar a independizarse, <strong>es necesario que primero establezca un fuerte vinculo de satisfacción con la madre. </strong></p>
<p>Mas adelante para que el niño <strong>pueda desear</strong> tendrá que aprender que la satisfacción tiene un límite, que esa union que busca con su madre como único mundo posible es un imposible.</p>
<p>Para ello es importante <strong>la funcion de la ley</strong> que ejercerá el padre como un elemento tercero en esa relación dual, aunque no lo podrá conseguir sin la permisividad de la madre.</p>
<p>Es bueno y necesario que la madre no esté contínuamente presente en la vida del bebé. El bebé necesita de la alternancia entre la <strong>presencia y la ausencia</strong> materna, y eso permitirá al niño, darse cuenta de que cuando ella no está le falta algo. Los niños que tienen a sus mamás pendientes de sus mínimas necesidades se sienten ahogados y <strong>se angustian</strong>, y ademas como que no pueden echarla de menos, no la pueden desear. Cuando el niño sabe que mamá se va, pero va a volver, se siente seguro y tranquilo. Así el niño podrá pasar de ser deseado y objeto de cuidados a ser deseante y poder pedir.</p>
<p>4.- El padre o la introducción de la ley</p>
<p>Con la llegada del bebé la vida de la pareja cambia, y el lugar de cada uno también, pues ya no volveran a ser el uno para el otro sino que hay que repartir ese amor y esas energias con el más pequeño. Para el padre la llegada del hijo también supone una revolución que le puede llenar de perplejidad. El padre, como hombre responsable que se siente, ayuda y colabora en todo lo que puede, además suele sentirse obligado a cumplir mejor que nunca el papel de hombre trabajador y procura obtener los medios necesarios para su familia.</p>
<p>A veces la mujer, más allá de las funciones de la maternidad, transforma su casa y su niño en una <strong>especie de fortaleza</strong> donde el marido, como hombre y como padre, casi no tiene cabida; entonces el hombre <strong>se siente inseguro</strong> y no sabe muy bien que lugar ocupa en el corazon de su mujer, al estar ella tan completa y absorta con su bebé; como es lógico si el padre percibe celos, los reprimirá y no hablará de ellos.</p>
<p>Estos celos, apenas perceptibles y jamás aceptados, se traducen en una especie de desinterés que hará que el hombre dedique más horas a otras cosas fuera de casa.</p>
<p>Al padre le será necesario un tiempo para ir ejerciendo como tal, y más allá de las actividades de la crianza, tendrá que <strong>poner unos límites</strong>, que la madre deberá respetar, límites que se pueden entender como: “hijo, <strong>no todo</strong> es posible”.</p>
<p>Esta funcion, introductoria de la ley, empieza cuando el niño es muy pequeño, alrededor de un año; así, ante el llanto del niño por la noche, al acudir el padre a darle el biberon, ya le transmite que mama no siempre está, y podrá ser el inicio que permita al niño salir de la relación dual. Esta primera separación, que se inicia en el primer año y deberia estar consolidada en el quinto, es una operación compleja e importante ya que permite al niño que se identifique con otros valores y que pueda aceptar la ley, aceptando entonces la autoridad del maestro en la escuela, para más tarde convertirse en un ciudadano del mundo. La funcion paterna se entiende como la portadora de una ley, la del orden simbolico. El padre le da el nombre, y situa al niño en el orden de las generaciones.</p>
<p>5.- La entrada en la institución: La educación infantil</p>
<p>Un tiempo atrás se creia que en la guarderia los niños encontrarian substitutos de la madre. Hoy no es así, cuando los padres piden una plaza no es tan solo por el hecho de tener que trabajar, sino porque creen que al niño le irá bien salir de la familia, conocer y <strong>relacionarse en un otro social</strong> que es la guarderia.</p>
<p>El niño llega a la institución de educación infantil por el deseo de los adultos, de introducirlos en la cultura y es gracias a la existencia de estas instituciones que el niño podrá realizar su primera relacion con el hecho social.</p>
<p>El niño llega a la guarderia con una serie de <strong>leyes</strong> que desde el núcleo familiar ya le son propias, y se encontrará con un adulto, diferente al habitual, del que recibirá aprendizaje; por eso a la entrada los papás transmiten a los educadores una serie de códigos a los que el niño está habituado, para que durante el primer tiempo el educador entienda y atienda mejor al niño&#8230; son esto codigos puente entre la familia y la escuela los que facilitan la adaptación.</p>
<p>Partimos de que el acto educativo pretende conseguir la <strong>socialización</strong> de los niños, pero respetando las <strong>diferencias particulares</strong> de cada uno.</p>
<p>Entonces el <strong>acto educativo</strong> implica una estructura sostenida por dos elementos, por un lado el educador, que a partir de un deseo previo y particular (el que le decidió para elegir sus estudios) instrumentaliza un saber, para causar el deseo de aprender en sus alumnos, y por otro lado el niño que como <strong>sujeto de la educación</strong> quizás pueda consentir y decir si, o quizás opte por rechazar y decir no, a la oferta que se le hace.</p>
<p>Es la educación una tarea enigmática, pues el educador no puede saber de antemano aquello a lo que el niño responderá si o responderá no, ni los motivos que llevan al niño a dar determinada respuesta.</p>
<p>Muy pronto el papel del educador se encontrará en contradicción debido a la variedad de demandas. Desde que asuma un ideal según el cual la educación deberia compensar a los niños con carencias familiares y/o sociales, a las demandas que le dirigen los padres sobre la particular alimentación del niño y muchas cosas más.</p>
<p>Pero vamos a centrarnos en las demnadas de los niños ya que son los sujetos del acto educativo. Son éstas, demandas de amor, ya que es lo único que el niño conoce:</p>
<p>Desde el niño <strong>docil y brillante</strong> que le obedecerá en todo, “haré todo para que me sigas queriendo más, para no perder tu amor”, &#8230; al niño que le pedirá que a él se le quiere <strong>sin condiciones</strong>, “quiereme por lo que yo soy, haga lo que haga”</p>
<p>Es condición indispensable para que el educador pueda escuchar y aceptar ese interes del sujeto, que se haya <strong>separado</strong> de su propio <strong>ideal</strong> acerca de lo que <strong>debe ser un niño</strong>.</p>
<p>El educador sabe que el amor incondicional no es educativo y que, para que la educación proceda hay que poner condiciones: “Si haces esto&#8230; luego tendrás eso otro”</p>
<p>Si el educador atiende y <strong>escucha </strong>esa posición tan particular que ya toma el niño ante lo social y <strong>se interesa</strong> en saber algo más de los motivos o el interés del niño a tomar dicha posición, el niño le otorgará un lugar de autoridad, y desde ese lugar podrá sugerirle y ofertarle nuevas propuestas que enganchen al sujeto con algo de su interés.</p>
<p>El educador, cumpliendo la funcion del otro Adulto que el pequeño necesita, observa y puede detectar dificultades que el niño puede presentar a la hora de ordenar el juego o de relacionarse con otros niños, dificultades que suelen pasar desapercibidas por padres y médicos.</p>
<p>El educador ocupa entonces un lugar de <strong>privilegio</strong> en la observación del niño y en las dificultades que presenta, pero no tiene un espacio para hacer valer sus observaciones y poder dirigir mejor sus intervenciones.</p>
<p>En muchos casos dependerá de la respuesta que el educador infantil encuentre, que se le facilitará o no al niño, vencer sus dificultades.</p>
<p>Pero ¿que le pasa al educador cuando le parece que no acierta a interpretar lo que el niño pide?, ¿cuando despues de haber cubierto todas sus necesidades el niño sigue llorando? ¿Cuando ve un malestar en el niño que transgrede?.</p>
<p>Dentro de la misma institución infantil, profesionales con distintos títulos y distintas remuneraciones ejecutan las mismas funciones educativas, eso hace que muchas veces los lugares y las responsabilidades se confundan. El malestar en el ámbito de la educación se da en todas las instituciones, desde la guarderia a la universidad.</p>
<p>La tarea del educador tiene sus limites y no está suficientemente apoyada desde la institución que lo sostiene. El educador al no poder canalizar el malestar y no tener un apoyo, se ve sometido a la repetición de la queja.</p>
<h5><span style="color: #800080;">Se permite la reproducción citando la procedencia o incluyendo un enlace a este sitio</span></h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eba-asociacion.org/como-pensar-las-dificultades-de-los-mas-pequenos-teresa-ballester/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Verdaderamente hiperactivos? Mar Pesquer</title>
		<link>http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfverdaderamente-hiperactivos-mar-pesquer/</link>
		<comments>http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfverdaderamente-hiperactivos-mar-pesquer/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Jan 2011 20:14:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Infancia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eba-asociacion.org/?p=262</guid>
		<description><![CDATA[¿Verdaderamente hiperactivos? Mar Pesquer Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, junio de 2008 El tema que hoy nos reúne tiene como título ¿Verdaderamente hiperactivos? Un título algo sorprendente porque nos presenta un interrogante. Un interrogante sobre un concepto &#8230; <a class="more-link" href="http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfverdaderamente-hiperactivos-mar-pesquer/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="color: #800080;">¿Verdaderamente hiperactivos?</span></strong><br />
Mar Pesquer</p>
<h5><span style="color: #800080;">Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, junio de 2008</span></h5>
<p>El tema que hoy nos reúne tiene como título ¿Verdaderamente hiperactivos?</p>
<p>Un título algo sorprendente porque nos presenta un interrogante.</p>
<p>Un interrogante sobre un concepto que cada día está más presente en la población infantil.</p>
<p>Hasta hace unos años la hipermotricidad y la falta de atención no tenían una entidad nosológica propia, sino que eran consideradas manifestaciones de un conjunto de malestares y síntomas.</p>
<p>En la actualidad tanto en las escuelas como en las consultas de los profesionales, pediatras, neurólogos, psiquiatras, psicólogos, se observa que muchas veces los niños vienen prediagnosticados a nivel de calle. Con la “etiqueta puesta”.</p>
<p>Si desglosamos la palabra Hiperactividad, tenemos:</p>
<ul>
<li><span style="text-decoration: underline;">Hiper</span> como exceso</li>
<li><span style="text-decoration: underline;">Actividad</span> como facultad de obrar, prontitud en el obrar, diligencia, eficacia ….</li>
</ul>
<p>Cuando nos referimos a un niño hiperactivo entendemos que manifiesta una inquietud excesiva.</p>
<p>Son niños a los que les resulta muy difícil estar quietos, que están en movimiento constante, que no se pueden centrar en una actividad, tanto sea lúdica como escolar. Son niños que no resisten ver una película, que no pueden acabar las tareas, que les cuesta aceptar las reglas de un juego… etc.</p>
<p>Todas estas características que engloban lo que se entiende por hiperactivo, en realidad, si nos fijamos bien, se refieren a conductas que se pueden clasificar en:</p>
<ul>
<li>Conducta hipercinética, que hace referencia al movimiento.
<ul>
<li>movimientos constantes de manos y pies</li>
<li>dificultad para permanecer sentados</li>
<li>dificultad para estar quietos</li>
<li>no llevan a cabo actividades tranquilas</li>
<li>corretean sin parar</li>
</ul>
</li>
<li>Conducta desatenta
<ul>
<li>No escucha cuando se le habla directamente</li>
<li>Se distrae con cualquier cosa</li>
<li>No se puede centrar en el juego</li>
<li>Pierden cosas</li>
<li>No terminan las tareas</li>
<li>Se equivocan mucho</li>
<li>Son descuidados</li>
<li>Son desorganizados</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>conducta impulsiva
<ul>
<li>precipitación en las respuestas</li>
<li>dificultades para guardar turno</li>
<li>interrumpir</li>
<li>interferir en las actividades de los demás</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>Dichas dificultades se manifiestan tanto en el entorno familiar como en el escolar.</p>
<p>Suele pasar que en casa se interprete la conducta del niño, con “es muy movido, no para, es su carácter, tiene mal perder, etc”.</p>
<p>En el día a día, estos niños agotan a los padres. Las advertencias, las amenazas, los gritos y los castigos no son un buen camino para solucionar el conflicto. En su desesperación e impotencia incluso pueden llegar a pensar en adoptar medidas drásticas. Medidas que por supuesto no son recomendables.</p>
<p>Pero normalmente, lo que verdaderamente impulsa a los padres a pedir ayuda, es cuando desde el centro docente parten los primeros indicios de que algo no va bien, ya que los problemas de hiperactividad, de impulsividad y de déficit de atención, interfieren en el comportamiento y en el rendimiento escolar.</p>
<p>Los niños con estos trastornos, acostumbran a tener dificultades en los estudios, poca capacidad de concentración, incomprensión de los estímulos externos, incapacidad de reflexión personal y social, falta de integración en el grupo y de feed-back con el entorno.</p>
<p>Todos los niños hiperactivos se enfrentan a un número mayor de fracasos que los niños que no lo son. Cometen más errores, les cuesta más seguir la clase, organizarse, controlar sus rabietas….</p>
<p>En general podemos apreciar que la manera de afrontar dichos problemas es diferente en los niños que en las niñas.</p>
<p>Los niños se enfrentan a la frustración, presentando problemas de conducta, desobedeciendo, enfrentándose a la autoridad, descargando la rabia de forma incontrolada….</p>
<p>En las niñas es más frecuente ansiedad desmedida, intentos de controlar más el fracaso dedicando más horas al estudio, comportamientos de tipo obsesivo e hipercontrolado, exagerado celo en el cumplimiento de las normas.</p>
<p>Este mal estar les provoca inquietud e inseguridad, son personas que se valoran poco, no se gustan físicamente, etc.</p>
<p>Pero también es cierto que los niños pueden tener otro tipo de conflictos que pueden manifestarse con sintomatología igual o parecida a los cuadros de hiperactividad.</p>
<ul>
<li>conflictos familiares</li>
<li>mala adaptación escolar</li>
<li>falta de límites</li>
<li>cuadros depresivos</li>
</ul>
<p>Es importante afinar el diagnóstico, ya que el tratamiento para los hiperactivos pasa por la administración de metilfenidato, que es un estimulante, bajo la forma de Rubifén, Concerta o Medikinet.</p>
<p>Se ingiere en forma de pastillas y su finalidad es reducir la hiperactividad, la agresividad y lograr una mejora en la atención y en la concentración, pero su efecto se manifiesta a los 15 o 30 minutos de la ingesta y con una duración de 4 o 5 horas. Es por tanto una medicación que no cura nada. Calma durante un periodo de tiempo, el suficiente para que el niño pueda controlar su desasosiego durante la jornada escolar.</p>
<p>La ciencia y la industria farmacéutica dan una respuesta a la situación, por medio de medicinas, que pueden acallar el síntoma, pero no solucionan el problema de base.</p>
<p>El metilfenidato impide la recaptación de la dopamina y la noradrenalina, con lo que ambas persisten en el espacio intersináptico, que es lo que se entiende como un aumento de las catecolaminas.</p>
<p>La idea que el TDAH es un problema de base constitucional, crónico, es etiquetar al niño bajo un criterio patológico en un momento evolutivo tanto físico como psicológico lo que conlleva a un cambio sustancial en su relación con el entorno.</p>
<p>No todos los profesionales están de acuerdo ni en el origen del trastorno, ni en la forma de diagnosticarlo. Según el modelo en que se base el profesional para llevar a cabo el diagnostico se pone el énfasis en unos aspectos u otros. Por ejemplo el manual DSM-IV abarca una franja de población infantil más amplia que el CIE-10</p>
<p>Respecto al origen se apuntan diferentes hipótesis, recogidas en publicaciones, pero, que hasta el momento no han podido ser comprobadas.</p>
<ul>
<li>la influencia de la cantidad de plomo en el ambiente</li>
<li>el efecto de la dieta</li>
<li>la existencia de una base neurobiológica. Esta hipótesis es la que cobra más fuerza, aunque los estudios neuroanatómicos del sistema nervioso central realizados a niños hiperactivos con la técnica de la Tomografía Axial Computarizada, no aportan datos concluyentes sobre la existencia de una lesión estructural en estos niños.</li>
</ul>
<p>No está demostrado que los niños con TDAH sean enfermos, tengan un defecto físico o una alteración biológica. Es pues importante que ante una sospecha de TDAH, el diagnóstico se lleve a cabo contemplando todos los aspectos que puedan incidir en la aparición de la sintomatología que presenta el niño.</p>
<p>Respecto al diagnóstico</p>
<ul>
<li>basado en los criterios propuestos por la Sociedad Americana de psiquiatría DSM-IV</li>
<li>cuestionarios de Conners
<ul>
<li>a los padres</li>
<li>a los educadores</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>Según los resultados los niños quedan clasificados en dos subgrupos:</p>
<ul>
<li>Los niños en los que predomina los problemas de atención</li>
<li>Los niños en los que la impulsividad y la hiperactividad motriz toman un papel relevante sobre los problemas de atención.</li>
</ul>
<p>En la mayoría de los casos el diagnóstico queda determinado a la vista de los resultados obtenidos en las pruebas anteriormente descritas.</p>
<p>Se suelen completar con pruebas cognitivas, que permiten una valoración cuantitativa de su coeficiente intelectual, con pruebas gráfico perceptivas y con pruebas pedagógicas que valoren:</p>
<ul>
<li>nivel de lectura, tanto automática como de comprensión</li>
<li>caligrafía</li>
<li>ortografía</li>
<li>matemático</li>
<li>hábitos de estudio</li>
</ul>
<p>Es necesario llevar a cabo un cuidadoso diagnóstico diferencial.</p>
<p>Muchas veces se diagnostica un TDAH porque el niño presenta dificultades escolares y/o familiares sin tener en cuanta el contexto en el que se presenta el malestar que sufre, ni la historia que le afecta.</p>
<p>Factores que pueden incidir en la hiperactividad de los niños:</p>
<ul>
<li>falta de límites</li>
<li>problemas en la escuela</li>
<li>problemas en el entorno familiar</li>
</ul>
<p>Si el diagnóstico no se lleva a cabo con pericia, puede confundirse la necesidad de un niño de reclamar la atención, de pedir que le escuchen, de pedir ayuda, de demostrar en definitiva que las cosas no le van bien, con un cuadro patológico.</p>
<p>A veces las personas no encuentran o no saben expresar verbalmente su mal estar, no le pueden poner palabras y lo expresan a través del cuerpo, ya sea con una hipermotricidad o con somatizaciones.</p>
<p>En los niños la alteración de la motricidad y la falta de atención es como la campanita de alarma que nos avisa de que hay algún peligro. No escuchar esta demanda puede significar una cronificación del síntoma.</p>
<p>Por lo tanto hay que considerar que ante estas manifestaciones nos encontramos frente a un síntoma, no frente a un trastorno.</p>
<p>En función de cómo responde el entorno, familiar o escolar el mal estar del niño puede mejorar o empeorar.</p>
<p>No es un problema que el niño tenga que solucionar sólo, bien sea con voluntad como ayudado de medicación.</p>
<p>Es importante poder plantearnos la asistencia profesional a estos niños de tal forma que no se caiga en la tentación de tapar con un diagnostico, “mal diagnóstico”, la ansiedad que provoca a padres, maestros, profesionales, el movimiento incansable del niño.</p>
<p>La propuesta es en lugar de diagnosticar basándonos en un criterio apriorístico y determinante, acogerse a un criterio comprensivo con un espacio para la reflexión basado en el entorno familiar y social del niño.</p>
<p>Este criterio de valoración diagnóstica permite una intervención clínica diferente, que nos lleva a ver el malestar y el sufrimiento del niño, y de los padres y nos aleja del criterio “medicación para todos”.</p>
<h5><span style="color: #800080;">Se permite la reproducción citando la procedencia o incluyendo un enlace a este sitio</span></h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eba-asociacion.org/%c2%bfverdaderamente-hiperactivos-mar-pesquer/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los trastornos de la alimentación en el niño. Mar Pesquer</title>
		<link>http://www.eba-asociacion.org/los-trastornos-de-la-alimentacion-en-el-nino-mar-pesquer/</link>
		<comments>http://www.eba-asociacion.org/los-trastornos-de-la-alimentacion-en-el-nino-mar-pesquer/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 25 Jan 2011 19:38:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Infancia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eba-asociacion.org/?p=248</guid>
		<description><![CDATA[Los trastornos de la alimentación en el niño Mar Pesquer Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona en junio de 2005 Como responsable del DAI (Dispositivo de atención a la infancia) intentaré esquemáticamente transmitir la forma de entender y &#8230; <a class="more-link" href="http://www.eba-asociacion.org/los-trastornos-de-la-alimentacion-en-el-nino-mar-pesquer/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="color: #800080;">Los trastornos de la alimentación en el niño</span></strong><br />
Mar Pesquer</p>
<h5><span style="color: #800080;">Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona en junio de 2005</span></h5>
<p>Como responsable del DAI (Dispositivo de atención a la infancia) intentaré esquemáticamente transmitir la forma de entender y de abordar los trastornos de la alimentación desde nuestra asociación.</p>
<p>Abordarlos desde el punto de partida de que son un <span style="text-decoration: underline;">síntoma de un malestar psíquico</span> más profundo y en el caso de los niños un posible trastorno de la interacción temprana.</p>
<p>La función oro-alimentaria es la primera en la cual se desarrolla la relación del niño con su entorno, es la primer fuente de satisfacción y la primer vía de descarga de las tensiones internas.</p>
<p>Hay distintas funciones en la lactancia;</p>
<p>la <span style="text-decoration: underline;">función de alimento</span> que satisface y calma el hambre y la sed</p>
<p>la <span style="text-decoration: underline;">función de descarga de las tensiones</span></p>
<p>y la <span style="text-decoration: underline;">función de satisfacción</span> de las mucosas orales por la actividad de los labios, de la lengua, del paladar.</p>
<p>Hemos de distinguir entre hambre, apetito y deseo inconsciente.</p>
<p>El hambre es un estado somático provocado por la privación de alimento y que desaparece con la ingestión del mismo.</p>
<p>El apetito es un estado consciente caracterizado por el deseo de comer, que está estrechamente vinculado a una experiencia anterior y provocado por el gusto de una comida concreta.</p>
<p>El<em> </em>deseo inconsciente tiende a realizarse restableciendo, (según las leyes del proceso primario), los signos ligados a las primeras experiencias de satisfacción.</p>
<p>Otra distinción a tener en cuenta es la existente entre necesidad y demanda, entendiendo que la necesidad se origina en un estado de tensión interna que se satisface con una acción específica. (comer y calmar el hambre) es decir, se dirige hacia un objeto específico, el alimento, y con él se satisface.</p>
<p>La demanda es dirigida a otro, y está vinculada a una primera experiencia de satisfacción, es decir, la demanda siempre es, en el fondo una demanda de amor.</p>
<p>Durante la lactancia se producen modalidades de comunicación que amplían el hecho de la función de alimentar.</p>
<p>A través de la boca el bebé tiene los primeros contactos con el mundo exterior y con ella realiza la aproximación, exploración y la investigación de los objetos.</p>
<p>Estudios sobre la observación de bebés ponen de manifiesto que hay un deseo de prolongar la succión después de que la cantidad de leche ingerida haya sido suficiente para calmar el hambre.</p>
<p>En el campo de las relaciones, la alimentación es la que genera los primeros intercambios entre el niño y su madre.</p>
<p>Las tensiones derivadas de la relación madre-hijo, pueden resurgir en el acto de comer, ya que en carencia de otros medios, el bebé o el niño reacciona a estas tensiones por una perturbación de esa función.</p>
<p>Haremos un breve repaso de los trastornos de la alimentación en el bebé y en el niño.</p>
<p>De los trastornos alimentarios hay que excluir primeramente las causas orgánicas.</p>
<p>En el caso de que estas no existan podemos pensar que conflictos psíquicos alteran la actividad de comer, ya sea para disminuir o para aumentar.</p>
<ul>
<li><span style="text-decoration: underline;">cólicos del primer trimestre</span>.</li>
</ul>
<p>Es un trastorno que aparece poco después del regreso de la clínica, en un intervalo de 8 a 10 días después del parto. <strong></strong></p>
<p>Aparece normalmente al atardecer y por la noche. Después de una comida, cuando el bebé se está durmiendo, o ya está dormido, se despierta bruscamente y se pone a gritar y a moverse. Por sus movimientos y gesticulaciones, parece indicar hambre o sufrimiento digestivo.<strong> </strong><strong></strong></p>
<p>El examen clínico es normal a excepción de un abdomen distendido por gases. Normalmente suele ocurrir en niños hipertónicos.</p>
<p>Esta relación entre las comidas y las fases dolorosas, es apreciada por la madre, lo que la lleva a variaciones de todo tipo totalmente ineficaces o con un efecto transitorio. (Cambios de leche, cambios de horario, frecuencia de las tetadas, infusiones, etc.)</p>
<p>Esta solicitud de la madre, que Spitz ha definido como “solicitud primaria excesiva y angustiosa” nos pone enfrente de una madre que tiene la necesidad de suprimir inmediatamente los gritos de su bebé mediante la alimentación, como una incapacidad por su parte de interpretar de otro modo los lloros.</p>
<p>Esto provoca un círculo vicioso: si el niño expresa por sus gritos otro deseo que el alimenticio, la lactancia lo calmará provisionalmente, pero la sobrealimentación sobrecargará su aparato digestivo, aumentando las causas de la tensión interna, sin suprimir la causa primitiva. Como resultado, más gritos que vuelven a interpretarse como una necesidad de alimento.</p>
<p>Evidentemente no es éste el camino a seguir. Hay dos métodos que tienen una eficacia inmediata: el chupete y el acunamiento.</p>
<p>Y la ruptura de ese círculo vicioso, lloros-comida, se lleva a cabo si la madre puede plantearse qué vivencias y qué ansiedades le ha despertado la espera y la llegada al mundo del bebé.</p>
<p>Es sabido cómo en el momento del nacimiento confluyen tres bebés en uno solo. Un primer bebé fantaseado desde los primeros tiempos. Un bebé durante la gestación, como algo palpable, que da señales, que se interpretan según las vivencias de la madre. (Es diferente la apreciación, ante los movimientos que se notan en el embarazo, como “este niño va a ser futbolista, es fuerte y tiene mucha vitalidad”, a “este niño me va a destrozar con estas patadas, si sigue así estamos listos cuando nazca”), y un tercer bebé que es el real, el que al final la madre puede tener en sus brazos y que puede ser no coincida para nada con la imagen fantasmática que la madre se había forjado. Podía imaginar un bebé gordito, rubio, ojos azules, de carácter plácido y tiene enfrente un bebé raquítico, moreno, peludo y llorón. Así pues hay que adecuar ese bebé real con el fantaseado.</p>
<p>Un bebé percibe de alguna manera el estado anímico de su madre.</p>
<p>La mirada, el contacto, la palabra, comunicaciones a nivel más profundo como pueden ser la presión, el ritmo, etc., al coger al bebé. (No es lo mismo coger al bebé de forma envolvente, que llevarlo “despendolado”).</p>
<p>Una madre deprimida no interactúa o lo hace escasamente.</p>
<p>Volviendo a los cólicos, se han hecho estudios en los que se ha puesto de manifiesto que este problema no existe en niños criados en colectividad y que los cólicos desaparecen cuando el niño es separado de su madre.</p>
<p>El último elemento clínico de este síndrome es su desaparición en el tercer mes. Se explica esta desaparición porque el bebé es capaz de encontrar nuevas vías de descarga de las tensiones psíquicas, puede empezar a organizar su relación con los objetos y su Yo.</p>
<p>Otro trastorno relacionado con la alimentación en las primeras etapas de la vida, es la <span style="text-decoration: underline;">anorexia</span> del recién nacido, acompañada o no de trastornos digestivos tales como vómitos, mericismo, vómitos cíclicos, cólicos del primer trimestre, etc.</p>
<p>Ante un bebé capaz de establecer un buen contacto, que se muestra alegre y juguetón y en contrapartida una madre implicada en una descripción preocupada, irritada y cansada por el drama cotidiano de las comidas, el especialista se encuentra ante una anorexia común precoz.</p>
<p>Estos bebés suelen ser despiertos, con una facilidad de contacto sorprendente para su edad. Cuando son más mayores son ágiles, exploradores y atentos al entorno.</p>
<p>Aparecen desgranadas las quejas maternas, tales como pretextos invocados para sentarse a la hora de sentarse a comer, los rechazos matizados o categóricos, enfados más o menos grandes y por parte de los padres procedimientos para que el niño acepte la comida: canciones, cuentos, disfrazarse, TV, etc.</p>
<p>El niño puede no comer nada o aceptar selectivamente cantidad y tipo de alimento.</p>
<p>Así pues aparece una doble situación: por parte del niño el rechazo y por parte del entorno la molestia, la queja, la preocupación.</p>
<p>Nos encontramos ante la situación que tan bien describe Lacan en el texto “La dirección de la cura”, viene a decir que si el otro &#8211; la madre- tiene sus ideas sobre las necesidades del bebé y es incapaz de ponerse en su lugar, se entromete y en lugar de lo que no tiene, que puede ser, calor si tiene frío, cambio de pañal si está sucio, compañía si se siente sólo, consuelo si se asusta, y le atiborra con el pecho o la papilla asfixiante, confunde sus cuidados con el don del amor.</p>
<p>Y en este caso podemos decir que al niño que alimentan con más amor es el que rechaza el alimento y juega con su rechazo como un deseo (anorexia mental).</p>
<p>Pocos hechos como la comida están tan cargados de tanta significación cultural y simbólica.</p>
<p>Mientras come, el hombre habla, piensa y se relaciona afectivamente. La comida además de satisfacer necesidades básicas es, al mismo tiempo fuente de placer.</p>
<p>Aunque es bien sabido que los centros reguladores del hambre se encuentran en el hipotálamo y que son los que reciben los estímulos metabólicos (tasa de azúcar en sangre, etc) y los estímulos psicosensoriales (aspecto, sabor, olor de los alimentos, etc), hay que pensar que la regulación de la conducta alimentaria no puede ser considerada solamente a nivel fisiológico, sino también desde un punto de vista de relación, y desde un punto de vista sociocultural.</p>
<p>Otros trastornos de la alimentación son</p>
<ul>
<li>la selección alimentaria,</li>
<li>la ausencia de masticación,</li>
<li>las elecciones alimenticias aberrantes
<ul>
<li>Fuera de las actividades alimentarias normales, algunos niños se llevan a la boca cualquier objeto. Este fenómeno se produce por lo general en niños entre 4 y 12 meses. Este comportamiento cuando es episódico y no discriminativo, suele ser una exploración por vía bucal de los objetos del entorno. Cuando estas conductas persisten hay que considerar que suele haber trastornos relacionales madre-hijo..</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>Coprofagía</li>
<li>Geofagia</li>
<li>Tricofagia</li>
<li>Onicofagia</li>
<li>Pica</li>
</ul>
<ul>
<li>Bulimia
<ul>
<li>Los verdaderos accesos bulímicos son más escasos y atañen con preferencia a los adolescentes.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li>Obesidad</li>
</ul>
<p>Por su importancia y creciente extensión en la sociedad, nos detendremos unos instantes en este trastorno.</p>
<p>Más allá de las noticias, de las estadísticas y de la alarma social ante el aumento de peso de la población infantil, vemos que la obesidad se puede contemplar tanto como</p>
<ul>
<li>Consecuencia de las costumbres familiares, y tal vez de factores hereditarios</li>
<li>Como consecuencia o síntoma de problemas emocionales.
<ul>
<li>El niño reacciona a conflictos psicológicos con una bulimia compensadora.</li>
<li>El origen de algunas obesidades infantiles podrían encontrarse en una falta de aprendizaje de la sensación de hambre en la primera infancia: la respuesta estereotipada de la madre por medio de un suministro de alimento a cualquier manifestación emocional del niño, no le permitiría distinguir el hambre de otras sensaciones internas y le llevaría más tarde a calmar cualquier sensación mediante la toma de alimento.</li>
<li>Niños con falta de madurez que son incapaces de aguantar frustraciones y tolerar un plazo para una satisfacción.</li>
<li>Hay que matizar los casos que son propios de un mal planteamiento de los hábitos alimentarios en caso de los niños más mayores, en cuyo caso es suficiente dar pautas a los padres.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>Es difícil encontrar un niño obeso que no se interese por la comida.</p>
<p>Este interés se suele reforzar por el entorno, que suele intervenir de forma demasiado activa, con indicaciones o tentativas de restricción de alimentos.</p>
<p>Los comportamientos alimenticios de los niños obesos suelen ser variopintos.</p>
<p>Algunos, glotones, se lanzan a la comida, no soportan que se la restrinja, e intentan conseguir más ración que los demás, engullendo con gran rapidez y voracidad.</p>
<p>Esta hiperfagia a veces se limita a las comidas o en otros individuos, las comidas son realizadas en cantidades moderadas, pero hay un picoteo interprandial, es decir ingieren alimentos entre comidas. Algunos incluso de forma compulsiva necesitan tener siempre a mano algo que comer.</p>
<p>A veces los excesos no son fáciles de comprobar, porque el niño, avergonzado, culpabilizado, o acostumbrado a las regañinas, se convierte en un experto encubridor del cuerpo del delito. Así pues, cuando se hace limpieza debajo de la cama, o en el fondo de los cajones, o detrás del radiador aparecen los restos más variopintos.</p>
<p>La actividad del niño obeso suele ser restringida. A menudo el niño obeso demuestra una incapacidad para jugar y para los ejercicios que requieren actividad muscular.</p>
<p>Más que negarse a participar, se trataría de un investimiento particular de la motricidad, asociado a un sentimiento de inseguridad.</p>
<p>La alimentación no puede considerarse como una simple cuestión de prescripción dietética.</p>
<p>Representa un área de intercambios privilegiados en dónde se enfrentan las necesidades individuales del lactante, con su participación activa, muy precoz, y las respuestas proporcionadas por la madre en función de las necesidades del niño, percepción modulada por aspectos inconscientes.</p>
<p>Después de estas breves pinceladas en torno a los trastornos alimentarios, espero que en el coloquio pueda contestar las preguntas que deseen hacerme.</p>
<p>Gracias por su atención.</p>
<h5><span style="color: #800080;">Se permite la reproducción citando la procedencia o incluyendo un enlace a este sitio</span></h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eba-asociacion.org/los-trastornos-de-la-alimentacion-en-el-nino-mar-pesquer/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Els trastorns de l’alimentació i la societat actual. Silvia Grases</title>
		<link>http://www.eba-asociacion.org/243/</link>
		<comments>http://www.eba-asociacion.org/243/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Jan 2011 20:46:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Anorexia y bulimia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eba-asociacion.org/?p=243</guid>
		<description><![CDATA[Els trastorns de l’alimentació i la societat actual Silvia Grases Conferència pronunciada a la Facultad de Psicologia de la Universidad Central de Barcelona (UB) al maig de 2005, amb motiu de la Setmana Cultural Els símptomes psíquics mantenen sempre una &#8230; <a class="more-link" href="http://www.eba-asociacion.org/243/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #800080;">Els trastorns de l’alimentació i la societat actual</span><br />
Silvia Grases</p>
<h5><span style="color: #800080;">Conferència pronunciada a la Facultad de Psicologia de la Universidad Central de Barcelona (UB) al maig de 2005, amb motiu de la Setmana Cultural</span></h5>
<p>Els símptomes psíquics mantenen sempre una relació amb les coordenades històriques i socials, en el sentit de que són expressió del malestar que amb seguretat cada societat produeix. Les societats són productores de malestar en tant són un producte cultural, i ja des de Freud sabem que la cultura, com a intent de domini de la natura, comporta sempre una quota de malestar.</p>
<p>Aquest malestar serà sempre, doncs, a qualsevol tipus de societat. Però, així com les societats adopten formes diferents, també el malestar que produeixen adoptarà formes diferents, pròpies de cada societat en particular.</p>
<p>Llavors, es per aquest motiu que ens ha interessat avui donar una ullada a la nostra societat, occidental i capitalista, per comprendre millor el malestar que tendeix a produir, i en particular, entendre les coordenades socials de producció de símptomes com ara l’anorèxia, la bulímia o l’obesitat.</p>
<p>D’entrada, cal fer una aclaració: tot i que podem parlar d’una dimensió social dels símptomes psíquics en general, i del trastorns de l’alimentació en particular, en la producció d’un símptoma psíquic sempre juga un paper clau, decisiu, la història subjectiva. En altres paraules, ningú no es torna anorèxic pel pes o la influència de de determinats valors, ideals o tendències socials. Han de donar-se prèviament unes determinades condicions subjectives que, això sí, formaran una mena d’aliança patològica amb l’entramat històric i social actual.</p>
<p>Aturem-nos doncs a examinar precisament alguns d’aquests trets que es troben a la base dels trastorns de l’alimentació i que fàcilment fan aliança amb la societat capitalista occidental. D’entrada, val la pena situar alguns elements claus d’aquests trastorns. D’una banda, tenim anorèxia i la seva contrapartida, la bulímia. Anorèxia i bulímia no són malalties diferents sinó les dues cares d’una mateixa moneda. De fet, és molt habitual que anorèxia i bulímia es vagin alternant en un mateix subjecte, o be que tot i que solament es presenti la bulímia, l’inici de la malaltia hagi coincidit amb un període anorèxic o amb una dieta per perdre pes. És per aquest motiu que parlem d’anorèxia-bulímia per una banda, i d’obesitat per l’altra.</p>
<p>L’anorèxia-bulimia es produeix com a intent de separació del subjecte de l’Altre. És una modalitat patològica de separació. En la base del problema està la confusió entre les dimensions de necessitat i desig. L’anorèxica denuncia amb el seu comportament radical que la preocupació de la mare es va centrar en atendre les seves necessitats, deixant de banda la demanda d’amor. L’anorèxica, que sovint ha estat una nena dòcil, es rebel·la ara fent ús del “no”, a la seva manera. En rebutjar el menjar de l’altre, l’anorèxica rebutja a l’altre, intenta capgirar les relacions de força, intenta tornar impotent a l’altre. En certa manera, no menja per evitar ser menjada, per a evitar ser envaïda pel menjar. Per intentar deixar espai pel desig, es nega a satisfer la necessitat. És per aquest motiu que l’anorèxica sempre diu “no”. Aquest “no” es deixa veure també quan el que es mostra és l’altra cara del trastorn, la bulímia. La bulímica és l’eterna aspirant a anorèxica, però que cedeix contínuament davant el menjar, el que li comporta un gran patiment. El “no” de la bulímica no és present tota la estona, com passa amb l’anorèxica, sinó que es deixa veure de manera discontinua: el “no” es mostra en els vómits i en les conductes de compensació que desplega la bulímica, com ara l’ús de laxants, saltar-se un àpat per anul·lar els efectes d’un afartament, etc.</p>
<p>Per altra banda, l’obesitat és la patologia de la no separació, en tant podem pensar que l’obès diu sempre “sí”, a l’altre, al menjar. És el gran consumidor idealitzat pel capitalisme, que gaudeix de l’abundància pròpia de les societats occidentals, al preu de fer servir el cos com a continent de tot. L’obès no pot suportar que res es deixi perdre, que res es llenci a les escombraries, com passa amb les sobres del menjar.</p>
<p>Tant a l’anorèxia-bulímia com a l’obesitat n’hi una forta tendència al gaudí. El gaudi és un concepte psicoanalític teoritzat per Lacan a partir del descobriment de Freud de que hi ha un més enllà del plaer, que de fet és una tendència pròpia de l’ésser humà. El problema és que quan un subjecte va més enllà del plaer, es fa mal. L’excés de plaer fa mal. Podem pensar en un exemple en relació amb el tema del menjar: menjar un pastís. Menjar un troç de pastís pot ser molt agradable, però quan es segueix menjant ja sense gana, arriba un moment que és desagradable, que un s’ha d’aturar perquè es sent malament. És aquest principi de realitat, constatar que si es continua menjant la experiència deixarà de ser agradable per ser directament perjudicial, el que pot evitar el deixar-se arrossegar pel gaudi. Però no sempre és així, i de fet la societat actual empeny al gaudi en tant ens transmet el missatge de que tot està permès, que no hi ha límits. De fet, gaudir s’ha tornat un imperatiu de la nostra societat, com si tothom hagués d’estar sempre content i divertit, en l’intent de crear un paradís artificial que deixi fora el patiment i el dolor, però també, en conseqüència, l’espai de reflexió que aquestes experiències poden obrir. Aquesta tendència del discurs predominant avui dia a la societat es posa de manifest en el fort increment, no tan sols de la toxicomania, un dels grans mals de la època, sinó també del número de persones a les quals es recepten psicofàrmacs, tal com va denunciar l’OMS (Organització Mundial de la Salut) que va dedicar el seu informe de l’any 2001 sobre la salut al món a la salut mental, posant en qüestió la gran quantitat de receptes d’antidepressius que s’extenen avui dia, sovint a persones amb signes de tristesa, abatiment i depressió.</p>
<p>Una altra tendència actual que es reflecteix en els símptomes psíquics emergents és l’aïllament. Vivim un moment social realment contradictori en aquest sentit, per que si d’una banda la tecnologia ha experimentat un desenvolupament mai vist en el terreny de les comunicacions, per l’altre, el subjecte contemporani té més dificultats que mai per fer vincles socials. De fet, símptomes com els trastorns de l’alimentació, les toxicomanies i les noves addiccions, ens mostren l’aïllament radical que pateix el subjecte contemporani que prefereix, en el fons, fer parella amb la substància o l’objecte, ja sigui menjar, droga, o internet, que arriscar-se a la relació amb els altres. Aquesta tendència arrossega al subjecte contemporani per la via de gaudi, antisocial i mortífera.</p>
<p>Com a contrapartida, hi ha una tendència social a formar agrupacions de subjectes en base a algun tret comú, però de natura imaginària, és dir, que té a veure amb una aparença. El problema, sovint, és que reforçar aquesta aparença té el preu de eliminar la subjectivitat, la diferència que constitueix l’essència del subjecte, per tal de reforçar el tret comú. I també sovint, el símptoma queda deslligat de la responsabilitat subjectiva i es tracta més aviat com una malaltia aliena al subjecte. Per descomptat, tot això te conseqüències directes en el tractament del malestar. Si pel terapèuta i pel pacient el malestar psíquic és una mena de malaltia sense sentit, que no té a veure amb el subjecte sinó que ve de fora, que envaeix al subjecte sense que aquest tingui res a veure, llavors, del que es tracta, és de fer fora la malaltia, extirpar-la, eliminar-la. El tractament consisteix d’aquesta manera en una lluita contra la malaltia ja sigui en forma d’administrar pastilles o d’implementar tractaments adreçats a la supressió del símptoma.</p>
<p>Quan pel contrari, pel terapeuta i pel subjecte el malestar psíquic adquireix el valor d’un símptoma tal com l’entén la psicoanàlisi, el tractament necessàriament s’orienta d’una altra manera. Perquè el símptoma per la psicoanàlisi té el valor d’un missatge. És l’indici d’un conflicte psíquic subjacent, i a més, porta en sí mateix algunes de les pistes del problema. No hi ha llavors una solució única i estàndard per a tots. Cal encetar un treball d’artesà, perquè la única lògica vàlida pel símptoma és la lògica del ú per ú, del cas per cas. Això descol·loca a més la idea del “tots iguals”. Les anorèxiques no són iguals, per més que elles mateixes s’esforcin d’entrada per semblar-lo. L’anorèxia no existeix. Hem de parlar d’anorèxies, en plural, i també de bulímies, d’obesitats, de depressions,&#8230; Per què en el fons per cada subjecte el seu símptoma té un valor personal i intransferible que té a veure amb la seva historia subjectiva i les seves eleccions. El subjecte està implicat en el seu símptoma, el malestar que sent no li és aliè, no ve de fora; neix de la seva pròpia història i en aquest sentit n’és responsable. L’assumpció de responsabilitat, que d’entrada pot resultar difícil, dolorosa, proveeix al subjecte la possibilitat d’enfrontar el seu símptoma.</p>
<p>Davant d’intervencions i tractaments que tendeixen a fer aliança amb el discurs del capitalisme i de la ciència més tecnificada que es posa a disposició d’aquest, la psicoanàlisi apunta a mantenir oberta i viva l’experiència de l’inconscient, de l’u per u, de la subjectivitat. En front la tendència social a fer massa, a estandaritzar les maneres de gaudi dels subjectes per tal de convertir-los en objectes d’una gran cadena de producció i consum al servei dels interessos capitalistes, la psicoanàlisi rescata el més particular i valuós de cada subjecte.</p>
<h5><span style="color: #800080;">Se permite la reproducción citando la procedencia o incluyendo un enlace a este sitio</span></h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eba-asociacion.org/243/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Anorexias y bulimias, enfermedades del amor. Silvia Grases</title>
		<link>http://www.eba-asociacion.org/239/</link>
		<comments>http://www.eba-asociacion.org/239/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 23 Jan 2011 11:44:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>redacción</dc:creator>
				<category><![CDATA[Anorexia y bulimia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eba-asociacion.org/?p=239</guid>
		<description><![CDATA[Anorexias y bulimias, enfermedades del amor Silvia Grases Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, en febrero de 2004 Aunque hace relativamente pocos años que la anorexia y la bulimia son conocidas por la gente de la calle, se &#8230; <a class="more-link" href="http://www.eba-asociacion.org/239/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="color: #800080;">Anorexias y bulimias, enfermedades del amor</span></strong><br />
Silvia Grases</p>
<h5><span style="color: #800080;">Conferencia pronunciada en La Casa Elizalde de Barcelona, en febrero de 2004</span></h5>
<p>Aunque hace relativamente pocos años que la anorexia y la bulimia son conocidas por la gente de la calle, se trata en realidad de enfermedades descritas hace ya siglos. Sin embargo, y esto es algo propio de los síntomas de origen psíquico, las características de las anorexias y las bulimias sufren modificaciones en función de la época. Es decir, aunque hay una serie de rasgos que nos permiten identificar siempre como tales a la anorexia y a la bulimia, lo cierto es que sus características precisas están en relación con el momento histórico y social que vivimos.</p>
<p>Con estas pocas palabras, acabamos de darles dos datos fundamentales: primero, que anorexias y bulimias son síntomas psíquicos, emocionales; y segundo, que hay una relación fundamental entre anorexias y bulimias y nuestra época.</p>
<p>Vamos a intentar reflexionar sobre ambas cuestiones. Empecemos por la primera, anorexia y bulimia son síntomas psíquicos. Y empecemos por el principio, por la propia palabra “anorexia”. Se trata de una palabra de origen griego, y fíjense qué curioso, consta de una partícula negativa unida a la palabra “deseo”. Algo así como “sin-deseo”. La palabra anorexia indica por tanto una negación del deseo, no del hambre como habitualmente se piensa.</p>
<p>Simplemente esta matización ya nos ayuda a situarnos en otra dimensión: la de las enfermedades del amor. Es el título de la conferencia de hoy, “Anorexias y bulimias, enfermedades del amor”. Porque no es el apetito lo que está enfermo, porque no se trata para nada del hambre. Anorexias y bulimias son enfermedades del amor y del deseo.</p>
<p>Aquí debemos hacer un esfuerzo para intentar comprender mejor que se quiere decir al referirnos al deseo y al amor. Al hablar del amor, entramos en el terreno de la relación con los demás. El amor del niño por sus padres, el amor de la pareja. El ser humano se caracteriza, además de por el lenguaje, por el especial uso de las relaciones, empezando por la relación de dependencia del bebé de sus padres hasta una edad avanzada. Además, al niño sus padres se le aparecen como omnipotentes, y tienen la potestad de decidir qué se da o qué no se da, qué se hace o qué no se hace. En esta época de la infancia, en el niño prevalece el deseo de satisfacer a sus padres. En el periodo de la adolescencia, en cambio, el joven luchará por independizarse de sus padres, por buscar su propia identidad, por ir en busca de su propio deseo. Lo hace a través de las discusiones con sus padres, mostrándose en contra de sus opiniones, rechazándolos. Es una lucha con sus padres pero también contra la sociedad, las leyes, contra todo lo que oprime. Es una lucha por la separación. Pero es una separación que debe poder preservar también una relación con el deseo de los padres y con la vida en sociedad. La civilización, la cultura, implican siempre una cierta dependencia, una relación necesaria. El momento de la adolescencia es también el momento del encuentro con el otro sexo, con las dificultades y los riesgos que conlleva el sentirse amado y deseado por otro, y también rechazado y abandonado. Es, desde luego, un periodo complicado en la vida de cualquier persona.</p>
<p>En la experiencia de una joven anoréxica, lo es todavía más. Se encuentra ante algo que no sabe como resolver. Para separarse de los padres, ésta es la misión del adolescente, la anoréxica realiza una separación total. Para proteger su propio deseo, se niega a comer. Podríamos decir que de alguna forma, en el intento de no depender de los otros, para separarse de los padres y esquivar los riesgos de las relaciones amorosas, pasa a depender de una cosa, del ideal de cuerpo-delgado, de su relación con la comida.</p>
<p>Es además su “solución” para tener a raya la angustia. Las anoréxicas suelen relatar cómo sentir el estómago vacío las tranquiliza. Al mismo tiempo, la persona anoréxica busca su identidad, y le va como anillo al dedo el ideal de delgadez que la sociedad actual promueve. Naturalmente, con todo esto la anoréxica solo ha realizado una pseudo-separación, puesto que en el fondo no ha encontrado la manera de sostener su propio deseo frente a los padres, y en general, frente al mundo.</p>
<p>La identidad anoréxica se basa únicamente en esa identificación a la anorexia. “Soy anoréxica”, en vez de “María” o “Carmen” o “Ester”. Para fortalecer su identificación a la anorexia, dejan de lado cualquier otra posibilidad de ser. Los matices de color se pierden frente al negro de la identificación anoréxica.</p>
<p>Vamos a intentar explicar mejor qué es lo que ha sucedido cuando se presenta la anorexia. Se trata de una especie de maniobra que se juega sobre el cuerpo, podríamos hablar de que la joven utiliza su cuerpo como “rehén” y realiza así un chantaje sobre los otros. Hablamos naturalmente de un nivel inconsciente. Estos otros son principalmente los padres, pero también los terapeutas, los médicos, que se preocupan por su estado. Igual que para el niño sus padres y los adultos en general, son omnipotentes, la anoréxica se siente a merced de la omnipotencia de los demás. El niño depende de la omnipotencia del adulto, el niño no tiene, es el adulto el que tiene y el que, como ya decíamos antes, decide lo que da y lo que se hace. El niño empieza a manejarse con la omnipotencia de los padres, del adulto, cuando aprende el “no”. La anoréxica, que por cierto suele haber sido una niña considerada dócil y complaciente, también hace uso del “no”, a su manera. Al rechazar la comida del otro, la anoréxica rechaza al otro, intenta invertir las relaciones de fuerza, intenta volver impotente al otro, ya sean los padres o los terapeutas. En cierto modo, no come para evitar ser comida, para evitar ser invadida por la comida.</p>
<p>¿Qué es lo que busca la anoréxica con este juego de fuerzas, con este rechazo? Las jóvenes anoréxicas suelen quejarse de una misma cosa: han sido cuidadas con extrema solicitud, con esmero, pero lo que ellas querían era otra cosa. Sienten que la preocupación se centró en atender sus necesidades, dejando de lado la demanda de amor. De manera que esa solicitud y ese esmero, las atiborraban, las llenaban demasiado, como puede suceder con la comida, y no dejaban espacio para nada más. Hubieran preferido, por así decir, que se las dejase llorar un poco, que el adulto no se preocupase de atender sus necesidades físicas por encima de todo, que el amor se expresase de otra manera que no fuese solo extremar los cuidados. En resumidas cuentas, expresan lo que podríamos llamar la frustración de una demanda de amor.</p>
<p>Es por eso que para la anoréxica es tan importante plantear su lucha a nivel del cuerpo. Rechazar el cuidado del cuerpo, el alimento que atiborra, para intentar conseguir así que “esa otra cosa” perviva. El deseo.</p>
<p>De esta manera, la anoréxica se encuentra en una posición placentera, alejada de los demás, aislada por voluntad propia. Esta posición le produce una gran satisfacción. Satisfacción más evidente que en la bulimia, puesto que en el periodo anoréxico no parece haber sufrimiento.</p>
<p>Sin embargo, anorexia y bulimia son dos caras de la misma moneda, y lo más habitual es que la anorexia de paso a la bulimia, y tampoco es extraño que se alternen.</p>
<p>La persona bulímica se halla por tanto frente a la misma problemática, pero sucede que su forma de intentar compensar la frustración de la demanda de amor es a través del consumo infinito, de la ingestión de comida sin fin y sin orden. En el atracón bulímico la persona parece querer llenarse de todo. Este querer llenarse puede tener diferentes sentidos para cada persona afectada, y este es el motivo de que hablemos de bulimias, en plural, al igual que de anorexias. Este es un punto fundamental, con el que cerramos esta primera parte de comentarios sobre la naturaleza psíquica de estos trastornos. Siendo anorexias y bulimias síntomas de origen psíquico, las características precisas del trastorno y sus significados son personales e intransferibles para cada afectado. Y por tanto, su historia personal contiene los ingredientes esenciales que han dado lugar a estos síntomas, a partir de elementos entretejidos en la infancia y que suelen desencadenarse en la adolescencia o la juventud, o incluso después.</p>
<p>Leamos aquí un pasaje del libro de Fabiola De Clercq, <em>Todo el pan del mundo:</em></p>
<p>“Comencé un ayuno total, permitiéndome solo algún vaso de agua y la típica manzana. Vomitaba cualquier otro alimento. Un mes después había perdido 12 kilos. Viendo como mi cuerpo se transformaba tan rápidamente, me inundaba una exaltación indescriptible. De repente, me sentía a gusto, feliz de vivir y llena de nuevos entusiasmos. Mi humor había cambiado y por ninguna razón hubiese pensado en abandonar la que se revelaba como la solución mágica de todos mis problemas. A través de esta metamorfosis corporal, conseguía modificar el mundo exterior.</p>
<p>Había tomado, sin saberlo todavía, un camino que me haría perder de vista, durante diecisiete años, las razones reales de mi malestar, y en consecuencia, me llevaría a tomar una serie de decisiones inadecuadas”.</p>
<p>Retomemos ahora la segunda cuestión, la que planteaba que hay una relación fundamental entre anorexias y bulimias y nuestra época. Vamos a pensar en esas características que decíamos que tenían que ver con el modelo histórico y social actual.</p>
<p>En primer lugar, los trastornos de la alimentación son trastornos propios de las sociedades capitalistas. No encontramos estos trastornos en otras sociedades.</p>
<p>Además, en los últimos años se han ido extendiendo en la sociedad, afectando a todas las capas sociales. Al mismo tiempo, la edad de inicio ha descendido, situándose en la infancia, y también se han extendido sus manifestaciones mucho más allá de la adolescencia.</p>
<p>Por otra parte, ha cambiado la manifestación misma del trastorno. Estamos por lo general frente a un cuadro mixto de anorexia-bulimia, que suele comenzar por un cuadro anoréxico que da paso, cada vez con mayor rapidez, al cuadro bulímico, mostrando así con claridad las dos caras de la misma moneda.</p>
<p>Veamos mejor la relación de los trastornos de la alimentación con el contexto histórico y social actual. Las sociedades avanzadas, que se rigen por el modelo del capitalismo, han desarrollado una especial relación con los objetos de consumo. Se trata de una exaltación del objeto de consumo, que se ofrece como un objeto ideal, como el objeto que hace falta para sentirse bien, para estar completo. En este sentido, el objeto de consumo se oferta como un objeto-tapón. Un objeto que cubre todas las carencias del ser humano. Ya puede ser un móvil, un DVD, etc.</p>
<p>La sociedad capitalista, con su modelo de consumo, tiene como finalidad dirigirnos hacia un objeto de consumo que nos es ofrecido como capaz de resolver las carencias humanas. La sociedad capitalista pone en marcha una espiral de oferta de objetos para el consumo que se devoran cada vez más rápidamente, vertiginosamente; en cada ocasión, se nos ofrece un nuevo objeto que ha de colmarnos. Cuando tiempo después el objeto se muestra más o menos inservible, ya se ha situado en el horizonte un nuevo objeto a consumir, presentado una vez más como “todo cuanto siempre has deseado”, y así sucesivamente. Es la ley actual del mercado.</p>
<p>Contra este telón de fondo de la sociedad de consumo capitalista, es fácil ver como la persona bulímica se dibuja como el paradigma del consumidor, sumergida en el circuito sin fin del “consumir y tirar”. Es en este sentido que decimos que los trastornos de la alimentación son el reflejo patológico de este modelo histórico-social.</p>
<p>En este modelo de sociedad capitalista, la industria de la moda ejerce una gran influencia. ¿Qué responsabilidad tiene la industria de la moda en los trastornos de la alimentación? Indudablemente, la moda sostiene un ideal estético de delgadez que ejerce una intensa presión social. Sin embargo hay que tener en cuenta que este ideal estético es vigente para todos, como ideal compartido por todos los miembros de una misma sociedad.</p>
<p>¿Qué queremos decir? Que quien más quien menos, todo el mundo se compara con ese ideal, y aspira a él. Es decir, puestos a elegir, todos preferimos estar delgados. Sin embargo, este ideal que favorece la moda no causa la psicopatología, no justifica el trastorno alimentario. Si éste pudiera reconducirse exclusivamente a la influencia de la moda, todos los miembros de la sociedad resultarían afectados. El ideal estético de nuestra sociedad y nuestra época provoca que muchas personas se preocupen de seguir dietas; pero la anorexia y la bulimia son otra cosa.</p>
<p>Resumiendo y para concluir: anorexias y bulimias son síntomas psíquicos, no tienen que ver con el apetito sino con el sentimiento de frustración de una demanda de amor, son dos caras de la misma moneda y la sociedad actual, basada en el capitalismo y el consumo, las favorece, si bien sus raíces más auténticas y profundas deben buscarse en la historia de cada persona.</p>
<h5><span style="color: #800080;">Se permite la reproducción citando la procedencia o incluyendo un enlace a este sitio</span></h5>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eba-asociacion.org/239/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

